29 de septiembre de 2005

EILEEN GRAY

La exposición sobre Eileen Gray (1878-1976) en el Museo del Diseño de Londres reconoce a una de las personalidades más originales del diseño de la primera mitad del siglo XX, cuya obra influyó tanto en el modernismo como en el Art Déco.

Eileen Gray estudió en la Slade School of Design londinense y en plenos años 20 abre una galería en la famosa calle del Faubourg Saint-Honoré. Allí innovó con sus creaciones laqueadas, gracias a un método que había aprendido de un artesano japonés, y muebles ejecutados con los nuevos materiales industriales, sobre todo el acero tubular.

Diseñó muebles que combinaban el máximo confort con el mínimo espacio: sillas y hamacas plegables, que podían sacarse a la terraza o guardarse en cualquier sitio, una elegante mesilla circular de cristal y acero tubular que permitía desayunar en la cama, muebles con cajones que giraban sobre su eje.

Su primera gran exposición fue en el Salon des Artistes Décorateurs parisino en 1923, pero la crítica acogió muy negativamente su sofisticado tocador Montecarlo, que alguien dijo que parecía diseñado para la hija del doctor Caligari.

En esta exposición se muestran, además de algunos de sus originales muebles, planos y maquetas de dos de las casas que diseñó en el sur de Francia, cerca de Saint Tropez.

La primera, en forma de L, que llamó de modo críptico E-1027, la concibió junto con Jean Badovici y en ella empleó el mismo rigor e idéntica economía en los espacios interiores que en la arquitectura interior, con muebles empotrados y ventanas que aparecían y desaparecían según las necesidades del diseño.

Entre 1932 y 1934 Gray construyó con ayuda de artesanos locales otra casa, cerca de la primera, que bautizó Tempe á Pailla, en la que trabajó con artesanos locales, y para la que diseñó muebles cómodos, prácticos y sobre todo tremendamente versátiles.

Continuó trabajando hasta su muerte en París con 98 años, aunque pasó los últimos treinta años documentando sus trabajos en una serie de cuadernos en su apartamento de la calle de Bonaparte, y su descubrimiento por el gran público no llegó hasta 1968, gracias al crítico Joseph Rykwert.


Aartamento de Rue de Lota con su sofá Pirogue.