28 de marzo de 2005

EL MONTMARTRE DE TOULOUSE-LAUTREC

"Toulouse-Lautrec y Montmartre", organizada por la National Gallery de Washington, es la mayor retrospectiva que se haya realizado de Toulouse-Lautrec, después de las de 1991 y 1992 en París y Londres.
Se han reunido más de 250 piezas de la década de 1885 a 1895, dentro de las que destacan sus pinturas más famosas y 12 de las 50 litografías que realiza a la bailarina Loïe Fuller.

Fue en 1881 cuando abandonó la casa familiar, se traslada a París y entra en el taller de Bonnat; a partir de 1885 comienza a manifestar un estilo personal, con un estilo fundamentado en la línea y en el dibujo con zonas de color amortiguado muy parecidas con las estampas japonesas.
En este período comenzó a frecuentar los cabarés y los lugares de reunión de Montmartre; ilustra bailes, cabarets, circos, burdeles, cafés...; y entre otros muchos, diseña el cartel publicitario del cabaret Moulin Rouge, en cuyo vestíbulo exponía las obras que no fueron admitidas en el Salón de París por ser consideradas inaceptables.


En el Moulin Rouge, 1892/1893

15 de marzo de 2005

AZTECAS

Después de arrastrar masas en Londres, Berlín y Nueva York, la exposición El imperio azteca, considerada la muestra más completa sobre la historia, arte y cultura de esa civilización prehispánica, llega al Museo Guggenheim de Bilbao el próximo viernes.

Se trata de la exposición internacional más importante sobre la cultura mexicana ya que se exhiben por primera vez juntas cerca de 600 piezas prehispánicas y coloniales. La muestra se articula en diez temas, distribuídos en once salas que reflejan desde el ambiente geográfico que caracterizó el territorio mexicano de la época, hasta la conquista española, ofreciendo una recreación profunda de la sociedad azteca desde sus orígenes, hasta la culminación del ocaso de su poderío.

Entre las obras de piedra y barro, los códices, cerámicas y joyería de la muestra destacan piezas como la Ofrenda del Dios Rojo (que se mostrará por primera vez en Europa ), la Coatlicue o Chicomecóatl, deidad de la tierra y la fertilidad; la Venus de Texcoco, y la figura de la Coyolxauhqui, diosa lunar que simbolizaba a los pueblos derrotados por los aztecas, entre otras, que reproducen en su conjunto el periodo arqueológico conocido como Postclásico Tardío.

7 de marzo de 2005

BASQUIAT

Murió en su ciudad, Nueva York, antes de cumplir los 28 por una sobredosis de heroína. Le inspiraban Picasso, el arte africano, el jazz y los trazos infantiles; le gustaba dibujar coronas y eses en los fondos de sus cuadros, llenarlos de enigmas y símbolos que solo eran capaces de descifrar los que le conocían bien.

La última gran retrospectiva realizada sobre el trabajo de Jean-Michel Basquiat (Nueva York, 1960-1988) en el Brooklyn Museum expone por primera vez en Estados Unidos más de 70 pinturas y 55 obras en papel de Basquiat, incluyendo los 32 dibujos de la Suite Daros, realizados por el artista tras su relación con el coleccionista Thomas Ammann.

De 1980 a 1982, su dedicación al graffiti favoreció el cambio de opinión de la crítica especializada con respecto a esta técnica. Durante este primer período, Basquiat inserta en su obra la visión de la realidad de los barrios bajos de Nueva York, los fragmentos que conserva de lo aprendido en su niñez.

Entre 1982 y 1985, este rescate de signos del pasado se consolida: imágenes vudú, tótem, arcanos.... También en estos años, reivindica su raza mediante retratos que rinden tributo a músicos, escritores y líderes negros en innumerables disciplinas, principalmente en el arte y el deporte, donde destacan los boxeadores y los jugadores de baloncesto.

Por último, desde 1986 y hasta su muerte, la acción de Basquiat se refina. Aunque sigue buceando en las mismas obsesiones que le persiguieron desde su adolescencia, empieza a mirar hacia Europa y su legado pictórico.