7 de febrero de 2005

ARTE ES VIDA, VIDA ES ARTE

Las vitrinas e instalaciones de Joseph Beuys, el artista alemán más influyente del siglo XX, llegan a la Tate Modern de Londres en la mayor retrospectiva de los últimos 10 años dedicada en Europa al llamado "poeta de la grasa".
En las 10 salas de la Tate que ocupa la exposición el espectador puede recorrer las tres áreas del universo creativo del autor: sus vitrinas, sus performances y sus instalaciones.

Una de las salas acoge 16 vitrinas, instalaciones en miniatura que guardan todo tipo de objetos y materiales, un maletín, una botella, basura, una flor o tierra, entre los que predomina el sebo, que Beuys utilizó durante toda su carrera.

Su predilección por las grasas animales parece tener su origen en una experiencia vivida en la Segunda Guerra Mundial, en la que casi pierde la vida; en 1944, su avión fue derribado sobre Crimea y el artista fue rescatado por nómadas tártaros que salvaron su vida gracias a los cuidados que le prodigaron, curándole de sus heridas y protegiéndoles del frío con grasa y piezas de fieltro.

La instalación "El paquete" (1969) consta de una vieja furgoneta Volkswagen de la que cuelgan una treintena de trineos equipados con linternas y bolas de sebo.
Ese trabajo evoca el accidente de Crimea y supone una metáfora de la supervivencia humana, pues, según el propio autor, "la Volkswagen es de utilidad limitada en caso de emergencia, y medios más directos y primitivos deben adoptarse para garantizar la supervivencia".