27 de octubre de 2004

RETRATOS

En Inglaterra varias exposiciones conmemoran el centenario de la muerte del retratista victoriano George Frederic Watts (1817-1904).

Amigo de poetas como Alfred Tennyson, del crítico de arte, esteta y pensador John Ruskin, de los pintores prerrafaelitas y de la pionera de la fotografía Julia Margaret Cameron, Watts es sin duda uno de los más grandes retratistas ingleses del siglo XIX.

Se inició en la pintura en 1834. Después de una larga estancia en Italia volvió a Inglaterra, donde sus pinturas "Eco", "San Jorge matando al dragón" y "Alfredo animando a los sajones a emprender una expedición marítima" fueron adquiridas por el gobierno para adornar las paredes del Parlamento.
Para la escuela de Derecho pintó "La alegoría filosófica de los legisladores del mundo". Entre sus retratos destacan Paolo Malatesta, Francesca de Rimini y El hada Morgana.

G.F. Watts supo utilizar su talento para progresar en el círculo de artistas, coleccionistas, aristócratas e intelectuales que frecuentaban a Lord y Lady Holland en Florencia hacia mediados del siglo XIX. Lord Holland, era un destacado mecenas y amigo del pintor, y en su residencia londinense de Kensington, la Little Holland House, estuvo el salón por excelencia de la era victoriana, lugar de reunión de los políticos, escritores y artistas más destacados del momento.

Como invitado permanente en la Little Holland House, en la que llegó a pasar veinticinco años de su vida, Watts frecuentó a la flor y nata de la sociedad londinense: los prerrafaelitas y Burne-Johns, escritores como Carlyle, Ruskin y Tennyson, el famoso astrónomo John Hershel o políticos como Gladstone.

En la National Portrait Gallery se pueden ver algunos de sus retratos.


Autorretrato
G.F. Watts, 1845

15 de octubre de 2004

BSO

Quien entra estos días en la Sala de Turbinas de la Tate Modern se encuentra con el montaje "Raw materials" (Materias primas) creado por el artista Bruce Nauman.

Según se avanza por la sala se va escuchando un "collage" de voces que recitan textos distintos, algunos gritados, otros susurrados y siempre repetitivos; son 21 bandas sonoras ejecutadas en el transcurso de los últimos treinta años.

Es una "obra abierta", que sugerirá a cada persona cosas distintas, en la que se nota la influencia de la música aleatoria y minimalista de un John Cage o de un Philip Glass, al mismo tiempo que la visión del mundo entre obsesiva y desesperada del escritor Samuel Beckett.

Si uno se acerca a cualquiera de los altavoces, puede escuchar de manera distinta los sonidos, pero cuando se aleja y se sitúa en el centro de la sala le llega una especie de griterío angustioso y confuso. Es algo parecido a lo que podemos escuchar en el ejemplo que encontramos en la web.

6 de octubre de 2004

TIERRA Y ARTE

En la galería Estiarte, de Madrid, se puede ver hasta finales de mes la exposición "Rock Drawings" que reúne obra gráfica y esculturas del británico Richard Long.

Son tres series de litografías y una serie de cinco piedras pintadas a mano.

"Rock Drawings", de 1994, es una carpeta con doce litografías de las piedras del desierto de Mojave, de California, de las cuales parece estar tomada, siguiendo la técnica pictórica del "frottage", la textura de las láminas.

"Untitle" consta de otras seis litografías sobre papel hecho a mano y de un acabado vegetal próximo a la corteza de algunos árboles, sobre el que Long traza un itinerario de círculos, líneas y laberintos.

La exposición se completa con "Black Dust", tres litografías de dos metros de altura; la pieza "Linea de sonido", con textos de las experiencias anotadas por Long en sus paseos, y cinco esculturas de piedra arenosa, con la huella impresa del artista.

4 de octubre de 2004

CUADROS DE NORUEGA

CUADROS DE NORUEGA
Mientras seguimos sin noticias de las tres obras de Munch robadas en agosto, el Museo Munch de Oslo presta al Kunsthalle de Emden (Alemania) 63 obras que Munch pintó en Noruega, cuando se estableció allí tras sus estancias en Francia y Alemania.

En 1885 realiza su primer viaje a París para estudiar y allí volverá en los años que van de 1889 a 1892; en París comienza con la temática que se acerca al drama humano con sus temores, obsesiones... y allí descubre a Gauguin, en él encuentra una imagen simplificada que le va a ser útil para transmitir la angustia y la soledad.

En Berlín, tras su participación en 1892 en la exposición de la Berliner Künstlerverein (Círculo de artistas berlineses), se convierte en una figura clave para los expresionistas; realiza exposiciones por toda Alemania sentando las bases de una profunda influencia en el arte centroeuropeo.

Los años previos a la crisis nerviosa de 1908 son de continuos viajes, alternando largas estancias en Alemania y París, con veraneos en su casa Noruega de Argardstran, en el fiordo de Oslo; en otoño de ese año sus problemas nerviosos, agravados por los efectos del alcoholismo, le obligan a permanecer internado ocho meses en una clínica psiquiátrica de Copenhague.

Restablecido, regresa a Noruega e inicia un periodo en el que su obra muestra una nueva vitalidad. Un excelente ejemplo de ello son los paneles que decoran el Aula Magna de la Universidad de Oslo y el vigoroso y brillante colorido de sus paisajes. Este optimismo es paralelo al reconocimiento general de su obra, que se concreta en la exposición del Sonderbund de Colonia en 1912 y la del año siguiente de Berlín.

Munch pasará las últimas dos décadas de su vida retirado en su finca de Ekely, en las afueras de Oslo, dedicado con renovada intensidad a la pintura.