10 de diciembre de 2004

HUIDA

El 28 de mayo de 1606 Michelangelo Merisi, conocido como Caravaggio, juega en un equipo de cuatro personas una partida de pelota en el Campo Marzio. El juego degenera en riña, los ocho jugadores llegan a las manos, y Caravaggio y Ranuccio Tomassoni, jefe de una banda de maleantes, se baten en una especie de duelo. Caravaggio, mata a su contrincante y huye; jamás volvería a Roma, la ciudad donde había alcanzado la fama.

Esta huida dejó una serie de obras muy dispersas y difíciles de rastrear. El museo de Capodimonte de Nápoles, con la colaboración de diez museos y una veintena de préstamos privados ha reunido 19 de sus obras y presenta 5 lienzos más como propuestas de atribución. Además, completan esta visión 9 copias de autores menores de originales que se dan por desaparecidos.

Su última huida le llevó primero a varios pueblos del sur del Roma, propiedad de la familia Colonna. Desde allí, se fue a Nápoles, donde cumplió varios encargos sublimes, como 'Las obras de la Misericordia' y 'La flagelación', pero el temor a ser apresado le empujó a embarcarse hacia Malta, donde nada sabían de sus problemas con la justicia. Allí logra que le nombren caballero y realiza varios retratos y lienzos.

Sin embargo, una nueva bronca le llevó también a la cárcel. No se sabe cómo, pero logró escapar y recalar en Sicilia. En la isla, entonces borbónica, trabajó de 1608 a 1609 entre Siracusa, Messina y Palermo. Pero no conseguía pasar inadvertido: le denunciaron por molestar a alumnos y tuvo más peleas.

De nuevo regresó a Nápoles, pero nada más llegar le dieron un paliza que lo dejó malherido. La tenebrosidad de sus obras ya es abrumadora y le persiguen las imágenes de torturas, martirios y sobre todo la decapitación, la pena que pesaba sobre él. En la muestra hay cinco, con el pretexto temático de Salomé y Goliat. Entre ellas su famoso autorretrato en la cabeza que sostiene David.

Caravaggio pensó en volver a Roma y se embarcó hacia Porto Ercole, al norte de la ciudad. Llevaba encima tres lienzos. Fue detenido otra vez, al parecer por un error de identidad, y liberado a los dos días, pero ya estaba muy enfermo.
Falleció, triste y solo en la playa, el 18 de julio de 1610.