6 de agosto de 2004

MULTITUDES

En el Centro per l’arte contemporanea Luigi Pecci de Prato se expone la primera muestra retrospectiva dedicada por un museo italiano al fotógrafo Massimo Vitali.
Esta exposición se expondrá en la Fundacion BBK de Bilbao desde el 8 de noviembre hasta el 15 de diciembre.

La exhibición recorre toda su obra desde sus primeros trabajos en 1995 hasta los últimos, realizados para la ocasión, a través de fotografías de gran formato dispuestas por tipologías y predominio cromático: el rojo para la concurrida playa de Riccione, el azul para la costa tirrénica o las piscinas del norte de Europa, el verde para los jardines del Luxemburgo de París y las dunas de la costa belga, el blanco de la playa de Knokke y de la nieve de Les Menuires y el negro en las fiestas nocturnas de la playa o en la discoteca.
La exposición cuenta por primera vez con cincuenta fotografías de Vitali provenientes de colecciones privadas e importantes galerías europeas, entre ellas numerosos dípticos, trípticos y polípticos, series famosas como Rosignano (1995/98) y Riccione (1997), obras más recientes como Pic-nic (2000) y Kiss (2001) y otras nunca antes presentadas en Italia como el grandioso Knokke poliptych (2002).

"Una playa donde las personas juegan en el agua con un polígono industrial al fondo puede leerse como una crítica de la sociedad del tiempo libre, como una evidencia de la destrucción de la naturaleza, de la incosciencia de frente a los problemas del medio ambiente; del mismo modo, en la misma imagen aparecen también las nociones contrarias al placer, del juego, de los cuerpos, de las relaciones amorosas y el color empalagoso del agua nos lleva a la idea perdida de la belleza o de aquellas representaciones históricas donde los cuerpos fluctúan evocando el purgatorio.
Soy curioso hasta el punto de dejarme arrastrar por el voyerismo.
Me fascina el comportamiento de las personas pero sin intentar comprender qué es.
Mi intervención es neutra, sólo dejo constancia de un estado que se impone frente a mí.
Soy rígido porque elijo una posición y espero que las cosas sucedan delante de mí.
Soy abierto porque las cosas que suceden son las que definen la foto.
La experiencia fotográfica se convierte en una práctica abierta para vivir una experiencia del mundo".