5 de marzo de 2004

MARINAS
La exposición "Manet y el mar" que está de gira por varios museos de los Estados Unidos relaciona las marinas de Édouard Manet con un centenar de obras de otros artistas, entre ellos Courbet, Delacroix, Boudin, James McNeill Whistler, Monet y Berthe Morisot.

La relación de Manet con el mar comienza en 1848 cuando, tras el rechazo de su padre a que se dedicara a la pintura, decidió probar suerte en la Marina, y se embarcó como piloto ayudante en un carguero que iba rumbo a América; de ese viaje volvió con cuadernos llenos de bocetos y dibujos.
Entonces retoma su aprendizaje con la copia de obras de grandes maestros de la pintura (Tiziano, Velazquez...); y es en los años 60 cuando comienza a pintar paisajes marinos a raiz de viajes a la costa francesa, concretamente a Boulogne.
Sale de su estudio y de los museos, y comienza a trabajar al aire libre y al igual que otros pintores impresionistas Manet escoge el mar (el juego con la luz y el agua) como campo de experimentación artística.




La playa de Boulogne - 1868