8 de mayo de 2003

TERCER MILENIO A. C.
La exposición del Met "El Arte de las primeras ciudades" estudia la evolución del arte y la cultura del territorio entre los ríos Eufrates y Tigris y su impacto en las ciudades emergentes del mundo antiguo desde el Mar Egeo y el Mediterráneo oriental, a través de Asia Central hasta el Valle del Indus. Más de 50 museos de Europa, Asia y el Medio Oriente participan en esta exhibición prestando tesoros que rara vez han circulado más allá de sus fronteras.

La muestra tiene alrededor de 400 obras de arte, incluyendo esculturas, joyería, vasijas, armas, incrustaciones, sellos cilíndricos y tablas con inscripciones, seleccionadas para mostrar la calidad del arte de Mesopotamia, su distintivo estilo iconográfico y la amplitud de su influencia durante los mil años que las ciudades más tempranas del mundo se transformaron en los primeros estados e imperios.

Organizada en un formato cronológico, la exposición destaca el impresionante arte de Mesopotania donde, en ciudades tales como Uruk y Ur, se construyeron los primeros monumentos arquitectónicos, se inventó la escritura y una notable combinación de realismo y abstracción surgió en la interpretación de formas humanas y animales. El diseño de la exposición evoca un antiguo complejo urbano inspirado en los elementos que sugieren una ciudad amurallada con sus portales ceremoniales y edificios de ladrillos en arcilla sostenidos por sólidos contrafuertes. La organización de las galerías individuales refleja las investigaciones recientes de sus estructuras típicas.

La esencia de estos primeros centros urbanos se traduce en maravillosos objetos hechos para los templos, el uso doméstico o la corte imperial. La exquisita joyería y piezas preciosas fueron extraídas de tumbas espectaculares, como la del Cementerio Real de Ur, las cuales son un testimonio de la riqueza de estas ciudades y sus habitantes.

Después del esplendor de la Dinastía Temprana, se explora el período Akkadio (2300-2100 a. de C.), llamado así por la dinastía de reyes que unificaron Mesopotamia en un imperio que alcanzó altísimos niveles de realismo y calidad. Se ejemplifica con imágenes figurativas como las que se encuentran en el sello cilíndrico del escriba del rey Sharkalisharri. El alcance del Imperio Akkadio se revela en la poderosa imagen del rey Naram-Sin, representado en un estupendo relieve.

Después de la caída del Imperio Akkadio alrededor del 2100 a. de C., el poder político en Mesopotamia se desplazó a la ciudad de Ur. Algunas de las más asombrosas piezas artísticas de este período, sin embargo, provienen de la ciudad-estado de Lagash bajo el gobierno de Gudea. Las singulares imágenes de este gobernante, tales como la reconocida figura sentada de Gudea sosteniendo el plano de un templo, revela la extraordinaria habilidad de los artistas mesopotámicos a finales del tercer milenio a.de C..

Se estudia detenidamente la interconexión entre Mesopotamia y otras culturas contemporáneas del mundo antiguo: diversos objetos de oro, lapislazulí y piedras preciosas son un testimonio de las extensas actividades diplomáticas, comerciales y militares que sostenía con regiones del continente asiático.