25 de febrero de 2003

SU OBRA DE ARTE, GRACIAS
¿Una forma de animar a la gente para que deje de fumar?
Nos gusta la idea.
Antiguas máquinas expendedoras de tabaco que cambian su función, se restauran y reciclan para vender obras de arte. Desde hace cinco años, cuando Clark Whittington y su equipo idearon esta forma de comercializar arte, se han vendido más de diez mil obras de artistas de todo el mundo.
Las "artísticas" máquinas están colocadas supermercados, galerías, centros de arte, hospitales, ferias y museos; por cinco dolares cualquiera puede elegir entre varias propuestas y llevarse una obra de arte a casa.