16 de diciembre de 2002

UN PASEO POR EL DESIERTO
Petra fue una ciudad oasis situada entre los precipicios de las montañas del desierto montañoso de Wadi Araba, al Sur de Jordania, casi a mitad de camino entre el Mar Muerto y el Golfo de Aqaba, que fue construída en piedra rosada y rojiza.
La tribu nómada de los nabateos se asentó en en área hace más de 2000 años y creó un imperio comercial que se extendió hasta Damasco e incluyó parte del desierto del Sinaí y del Negev; controlaban el tránsito de caravanas de la antigua Arabia hasta que en el 106 a.C. los romanos los anexaron al Imperio, es entonces cuando comienza el declive de Petra hasta su casi total abandono.
Inspirándose en el arte helenístico fueron "levantados" en la roca templos, tumbas, varias esculturas, obeliscos y un anfiteatro. El Templo de Dushara. (Qasr al-Bindt Firaun) es la única estructura que no está excavada en la roca
Para el mundo occidental fue descubierta en 1812 por el viajero suizo Johann Burckhardt quien llegó a las ruinas gracias a su guía beduino.