17 de agosto de 2002

¿POR QUÉ ESCRIBE? (I)
"La pregunta por qué escribo es para mí una invitación a la mentira. La palabra "escritor" es ya ciertamente una traición.
Las confesiones de los escritores, lejos de proporcionar informaciones suplementarias, están casi siempre llenas de mentiras: una ocasión más para mostrarse ostensiblemente modesto, para añadir un detalle a un cenotafio, o para ocultar alguna secreta imperfección.
Las verdaderas razones para escribir deben permanecer en el misterio; también, si se me perdonan las mentiras (o las medias verdades), diré que escribo porque: Siempre he sido un cuentista, y mis ficciones siempre han sido más importantes que el aburrimiento propio de lo cotidiano. A los siete años, celoso de un muchacho que había ido a Francia, señalé con el dedo sobre el atlas del colegio la palabra Mourmasnsk y dije: Ahí es donde nací.
Mentiroso, respondió él.
Me lancé entonces a un relato fantástico sobre nuestra huida a través de la frontera finlandesa: la nieve, los pinos, una puesta de sol, un trineo, los lobos, las alambradas, los disparos y las mujeres que nos acogieron al otro lado. En dónde había encontrado todos esos detalles, continúa siendo un misterio. La maestra dijo que yo era un "desequilibrado".
Porque a los treinta y dos años, sin un céntimo en el bolsillo, en paro, avergonzado de no haber "hecho nada", acepté un trabajo en un periódico y descubrí (como un muchacho que juega con un mecano) el placer de deslizar una historia en la columna de papel de un periódico.
Porque, una vez que has escrito un libro, el acto de escribir actúa como una droga, como cualquier droga, y porque si en ciertos momentos escribir crea una tensión insoportable, la depresión causada por el hecho de no escribir es mucho peor.
Porque la escritura, en definitiva, es la más libre de las ocupaciones: sólo se necesita un bolígrafo, papel y soledad.
Por último, porque yo me agarro a esta idea arcaica de que el Hombre, por definición, es un animal que cuenta historias, que esta facultad le salvó una vez, hace mucho tiempo, de la extinción y que es posible imaginar que ella puede ayudarlo en el impasse en el que se encuentra hoy." BRUCE CHATWIN