25 de julio de 2002

RETRATISTA
Con una exposición dedicada a Gisèle Freund (Berlín, 1908-París, 2000), el Centro de Cultura Contemporanea de Barcelona (CCCB presenta la primera monográfica en España de esta fotógrafa, retratista, pionera de la fotografía en color y reconocida también por sus aportaciones a la teoría de la fotografía.

Los visitantes de la exposición "Gisèle Freund. El mundo y mi cámara" pueden descubrir, a modo de viaje por las ciudades que han marcado la vida de la artista, toda una galería de celebridades retratadas por Freund; influyentes personalidades de la vida cultural, artística, literaria y también política, que tuvo la oportunidad de tratar y conocer en profundidad y que configuraron uno de los periodos más estimulantes y fructíferos del siglo XX: James Joyce, Walter Benjamin, Virginia Woolf, Evita Perón, Jorge Luis Borges, Victoria Ocampo, Frida Kahlo, Diego Rivera, Marcel Duchamp, Man Ray, Simone de Beauvoir, Henry Matisse, Julio Cortázar... Estas imágenes, que el tiempo convertiría en iconos, contienen una historia, una relación humana, un procedimiento para capturar el rostro. Gisèle Freund fue su maestra y teórica: "Habitamos un rostro que no vemos".

Dividida en cinco apartados, la muestra realiza un recorrido por medio siglo de vida profesional de Gisèle Freund a través de unas 150 fotografías. El itinerario nos revela la evolución de su percepción visual, influida por los nuevos amigos, los distintos ambientes y culturas, la luz y los colores, y la precisión y sensibilidad de su cámara a la hora de captar la atmósfera de los lugares, los acontecimientos más relevantes y los protagonistas del momento en todos los campos.

El retrato ha sido, sin duda, uno de los campos en los que mejor se ha expresado Gisèle Freund. La fotógrafa utiliza la cámara no sólo para reproducir la realidad, sino también para captar la personalidad del retratado y para narrarnos su historia. Para conseguir introducirnos en el mundo personal del retratado, Freund elabora un estilo propio, que integra en la toma fotográfica una cierta escenografía, el decorado de la habitación o del lugar, haciendo hincapié en los objetos personales, en las ropas y los fetiches que configuran el entorno y la vida del personaje. Por ello, resulta cuando menos interesante exponer un importante número de imágenes de las sesiones fotográficas con los protagonistas de sus retratos, que permiten comprender mejor la forma de trabajar de Freund.

Gisèle Freund era hija de una familia de la alta burguesía judía alemana. Realizó estudios de sociología en el Instituto de Investigación Social de Francfurt (con Adorno y Manheim), donde frecuentó los grupos estudiantiles de izquierdas y se implicó políticamente contra el nacionalsocialismo, hecho que la obligó a huir de Alemania y refugiarse en París. En Francia empezó a trabajar como fotógrafa para las revistas Vu, Life o Weekly Illustrated. En 1935, con la serie de fotografías de André Malraux, inició una colección de retratos de personalidades del mundo cultural que completó a lo largo de los siguientes 50 años de su vida y que publicó en revistas como Time o Life. En 1936, presentó su tesis doctoral en la Sorbona: La Photographie en France au XIXème siècle. Con la ocupación paulatina de Francia por las tropas nazis, en 1942 Freund se exilió en Buenos Aires. Allí siguió trabajando como fotógrafa y como divulgadora de la cultura francesa en todo el continente americano.
Al terminar la guerra se instaló definitivamente en París, donde siguió ejerciendo de fotógrafa independiente y alcanzó el reconocimiento internacional.
Durante los siguientes años también se dedicó a escribir, y entre sus títulos destacan Le monde et ma camera (1970) o Photographie et societé (1974). Murió en París en el año 2000, a los 91 años.