18 de julio de 2002

L.A.
La antológica "Edward Ruscha: Made in Los Angeles" se inaugura en el Palacio de Velázquez del Parque del Retiro; va a ofrecer un amplio panorama de todas las épocas, estilos, símbolos y temas que ha inmortalizado este creador, al mismo tiempo que da cuenta de la gran variedad de técnicas que ha utilizado, y que van de la pintura al cine.

A Ruscha se le ha vinculado tradicionalmente con la primera generación de artistas del movimiento pop, como Roy Lichtenstein, Jasper Johns y Andy Warhol, aunque supone en muchos aspectos un artista inclasificable, caracterizado por generar imágenes que impactan inmediatamente en la retina del espectador.
Formado en el expresionismo abstracto, siempre ha situado su referente, sin embargo, en la realidad, en forma de iconos o escenarios típicos de su ciudad adoptiva, Los Angeles, que aún hoy constituye su principal inspiración. El rápido y cambiante clima de la urbe californiana, su clima y su arquitectura característica, pasan a ser los motivos más recurrentes de su obra.

La industria del cine y el falso glamour de Hollywood; el negocio de la música; el tráfico de coches y las autopistas; o los nombres de las calles, constituyen las bases de las imágenes sobre las que Ruscha interviene, introduciendo pinceladas de ironía que modifican la visión objetiva de lo cotidiano, dando lugar a composiciones muy personales.

La muestra se divide en seis áreas temáticas, estando la primera de ellas dedicada a las estaciones de gasolina californianas, en cuya peculiaridad Ruscha incide en sus primeras piezas. La segunda sección se ocupa de la arquitectura y el clima característicos de Hollywood, mientras que el tercer apartado ironiza sobre el glamour y los símbolos típicos de la meca del cine. La cuarta parte exhibe libros, fotografías y pinturas de escenarios típicos de Los Angeles. Para finalizar, las secciones quinta y sexta muestran el empleo que Ruscha hace de las palabras en sus composiciones, ocupando un lugar central en muchas de ellas, tal y como se ve en las piezas creadas en relación con los nombres de las calles de Los Angeles.