17 de junio de 2002

JUGUETES
Lo nuevo de Fernando Sánchez Castillo, Nihil Obstat, refleja elementos marginales de procesos históricos convulsos del siglo XX. El los describe como pequeñas historias de fracasos, de choques de obstinaciones idealistas y revolucionarias que se desarrollan en ambientes y estructuras que los conducen a ser vistos, desde nuestra perspectiva actual, como gestos poéticos que nacen con la certidumbre de su inutilidad. De ahí su proximidad con lo artístisco.

Sánchez Castillo es uno de los jóvenes artistas españoles con más proyección internacional; ha trabajado en Londres (fue seleccionado para la exposición "Abracadabra" de la Tate Gallery), en Los Angeles y en París (donde fue invitado en el 2000 por la Escuela de Bellas Artes para realizar diversos proyectos de investigación).