22 de mayo de 2002

BARCELÓ EN SILOS
La exposición "Miquel Barceló en Silos", reúne pintura y cerámica de este artista en el Monasterio de Santo Domingo de Silos, escenario escogido para que la espiritualidad artística del creador mallorquín dialogue y se funda con el del espacio que la acoge.
Son 12 cerámicas y tres óleos seleccionados, entre lo más reciente de la producción del artista, por el subdirector del Museo Reina Sofía.

Los tres cuadros son reflejo de las características que priman en las últimas obras del artista, en las que coloca los lienzos en el techo para pintarlos, produciendo así el fenómeno de estalactitas de pintura que se acumulan como si se tratara del paso del tiempo. Una forma de trabajar calificada de "muy evidente", por Barceló, ya que "consiste en utilizar la ley de la gravedad y el funcionamiento de los materiales".
La temática de estas piezas sigue siendo la de las naturalezas muertas, con cebollas, ostras o granadas como protagonistas.

En el resto de las obras, las 12 cerámicas en arcilla, hay algunos de los bocetos de la intervención que Barceló plantea en la capilla de San Pedro de la catedral de Palma de Mallorca. "Aquí están algunas de las pruebas de lo que será ese trabajo, para el que me he centrado en el pasaje bíblico del milagro de los panes y los peces".
Para Barceló la cerámica es un arte mayor, cercano a la pintura y a la escultura: "Ahora me explico el interés de Picasso, Fontana o Miró por la cerámica; la arcilla recoge cada arañazo, cada caricia, como si fuera la piel de una persona, una piel cerámica que guarda cualquier contacto con el cuerpo y en cuya memoria quedan grabadas las huellas de los dedos, una tierra que guarda la memoria".