20 de febrero de 2002

UNA DANESA, MA NON TROPPO
Que una película danesa llegue a la cartelera de donde vivo es una novedad, y más tratándose de una cinta que sigue los postulados Dogma creados por Lars von Triers y otra serie de directores. En realidad, en esta ocasión, los distribuidores lo han tenido un poco más fácil ya que después de haber triunfado en los festivales de Berlín y Valladolid han podido meter la película dentro del circuito comercial. Y, la verdad, que se agradece.

"Italiano para principiantes" es una pequeña maravilla. Se trata del quinto Dogma hecho en Dinamarca (es el décimosegundo de todo el mundo), y es la primera película Dogma realizada por una mujer, Lone Scherfig. Dogma 95 es un colectivo de cineastas fundado en Copenhague en la primavera de 1995 que tiene como fin formal luchar contra "ciertas tendencias" del cine actual.
Todo director que quiera rodar una película Dogma debe aceptar una serie de reglas conocidas como el voto de castidad; y antes de ser estrenada la peli debe pasar una serie de controles para poder conseguir el diploma Dogma (que aparece junto con los títulos de inicio de la película).
Un director español ha hecho también una película Dogma "Érase otra vez", aunque creo que con escaso éxito.

"Italiano para principiantes" no es una película purista, no sigue en todo las reglas de Dogma 95, que prohiben por ejemplo la utilización de ciertos medios que son necesarios para la producción, pero si que tiene rasgos comunes con el resto de las películas dogma: ausencia de efectos especiales, actores de formación teatral, casi nada de música (sólo aparece en los últimos minutos de la peli), máxima sencillez en cuanto a decorados...en fin, purismo formal es la norma.
El argumento es sencillo: un grupo de treintañeros daneses se ven unidos por el azar y su común afición al italiano; comparten clases nocturnas y desde ahí se establecen entre ellos lazos estrechos que marcarán todas sus vidas. Y si, para los buscadores de finales felices, la historia acaba bien.