11 de febrero de 2002

TABULA RASA
El castro de Llagú (Latores, Oviedo) se va a convertir en todo un ejemplo de lo que es hacer las cosas mal; acabará su historia convertido en una instalación virtual como testigo de lo que fue una nefasta actuación en la conservación del patrimonio arqueológico asturiano.

Un poco de historia: en el castro de Llagú hubo un poblado indígena de fundación prerromana (siglo V a. de C.) que tuvo una posterior ocupación romana a partir de mediados del siglo I. Las primeras excavaciones llevadas a cabo en el complejo en 1994 evidenciaron la existencia de complejas fortificaciones de época prerromana con una muralla de módulos.
En época romana se reutilizaron estas defensas encajándoles un torreón circular de unos siete metros de diámetro, provisto de escalera de caracol externa, y un compartimento enlosado que fue interpretado como posible cuerpo de guardia. También existía una segunda muralla con una nueva puerta de acceso .
Durante las excavaciones salieron a la luz restos de actividad metalúrgica, identificándose talleres de fundición, a los que hay que añadir la presencia de cerámicas de cocina y vajillas de lujo, así como un buen número de objetos metálicos.

Los arqueólogos relacionaron siempre el castro de Llagú (11.000 metros cuadrados) con otros yacimientos cercanos, que en algunos casos se divisan desde el mismo castro, y hacen referencia a las minas del Aramo, de las que extraerían el mineral destinado a la transformación. Las excavaciones también constataron la existencia de otras villas romanas, vías y puentes que se levantaban en sus inmediaciones y que se documentan desde época altomedieval. Señalan que todo ello dibuja un contexto único que debió coincidir con los albores y el nacimiento de la ciudad de Oviedo.

Hasta aquí todo perfecto, pero el problema surge cuando la cementera Readymix Asland tiene la necesidad de ampliar la cantera que linda con el castro; una noche de 1997 unos desconocidos entran con una excavadora y se llevan por delante todo lo que pillan. Destruyen el castro. Ningún culpable. Políticos que no ven la gravedad de la desaparición de "un montón de piedras" (palabras textuales del diputado Antón Saavedra). Más despropósitos y olvido durante años.

Ultimamente la Junta General del Principado inicia el proceso para que el yacimiento sea declarado bien de interés cultural (BIC); ante esta petición, la Consejería de Cultura decide encargar a la Real Academia de la Historia la revisión completa de los resultados de las excavaciones realizadas, así como la programación de los estudios necesarios para realizar una valoración del conjunto arqueológico y de las posibilidades de restauración del castro.

El Pleno de Patrimonio optó entonces por posponer su decisión sobre la declaración de BIC hasta conocer el resultado del dictamen de la Real Academia de la Historia y de los trabajos de excavación por ella propuestos.
Pues bien, el dictamen elaborado por la Real Academia de la Historia recomienda la conservación y protección del castro de Llagú como un testimonio de las malas actuaciones que permitieron su expolio y la degradación de su entorno; destaca también que los trabajos llevados a cabo en el castro lo convierten en el primero totalmente excavado de Asturias y en todo el norte de España.

La semana pasada el gobierno asturiano aprueba la destrucción del castro de Llagú, en contra del dictamen de la Real Academia de la Historia. Ten políticos para esto...en fin. Me cabrean estas cosas.



Castro de Llagú: le llaman el desaparecido.