24 de enero de 2002

LA INTRAHISTORIA DE EDWARD HOPPER
Edward Hopper nació en 1882 en Nyack, New York. Estudió en la Escuela de Arte de esa ciudad, donde lo acreditaron como un excelente alumno, de cuyos trabajos se desprendía gran elegancia y pureza. Estuvo cuatro años en Europa, de 1906 a 1910 y allí desarrolló la creación de formas sólidas, alargadas, voluminosas y totalmente arquitectónicas, con las cuales logró captar la síntesis del espíritu de las grandes ciudades. Realizó infinidades de cuadros, estudiados uno a uno, como buen amante del dibujo y el diseño que era.

En 1924 se casa con la pintora Josephine Verstille Nivison y se compran un Dodge, iniciando una serie de viajes a través de diversos lugares de EE UU. Esa mirada "de paso y a lo lejos" es una de las marcas del estilo Hopper. En 1934 construye su famosa casa de verano, donde vive la mitad del año y cuyos paisajes le inspiran sus cuadros con temas marinos, un remanso en su obra, tan inclinada a la sordidez de las ciudades. Continuó trabajando dentro de ese estilo durante toda su vida, refinándolo y perfeccionándolo, sin abandonar jamás sus principios básicos. Aunque su obra se mantuvo al margen de las principales corrientes abstractas del siglo XX, su estilo simple y esquemático fue uno de los que influyó en la vuelta al arte figurativo posterior y en el Pop Art.

En el recordatorio de su vida a modo de libro de recuerdos que hacen en el Museo Smithsoniano podemos curiosear entre la correspondencia privada del pintor, conocer los lugares (Cabo Cod, Nueva York, Inglaterra, Paris, Mexico) que inspiraron sus obras, las críticas sobre sus exposiciones publicadas en la prensa, los retratos a su esposa y amigos, junto con un más que completo dossier pictórico de todos sus viajes.
Curiosidades: los cheques a su nombre como pago de alguna obra vendida, su esposa Jo como modelo múltiple en "Chop Suey", los planos para llegar a su casa en Truro, escuchar la voz a Hopper hablando sobre su obra...en fin, toda una vida dedicada al arte.