30 de noviembre de 2001

OSCAR DOMINGUEZ, SURREALISMO EN ESTADO PURO
Una exposición reúne en Madrid 62 obras del pintor Oscar Domínguez (1926-1957), un intento más de recuperar la versátil obra de un autor "perdido". Domínguez fue uno de los máximos representantes españoles del Surrealismo junto con Salvador Dalí y Joan Miró. Su obra, abierta a múltiples influencias, tiene conexiones directas, que van más allá de la mera imitación, con la de Pablo Picasso, Salvador Dalí y Victor Brauner.
A partir de 1929, se estableció definitivamente en París, ciudad a la que había acudido anteriormente en varias y breves estancias por negocios familiares. En 1933 es cuando realiza su primera exposición surrealista en el Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife. Al año siguiente, estableció contacto con André Breton, incorporándose al grupo de los surrealistas hasta su alejamiento en 1948, cuando Breton dejó de incluirle en las muestras del grupo; permaneció, sin embargo, siempre fiel a su amistad con el poeta Paul Éluard.

Creación suya fueron las Decalcomanías o Calcomanías, que André Breton y Paul Éluard definieron en su Dictionnaire abrégé du surréalisme (Diccionario abreviado del surrealismo) como sigue: "Decalcomanía (sin objeto preconcebido o decalcomanía del deseo) - Extended, mediante un pincel grueso, gouache negro más o menos diluido en distintos puntos de una hoja de papel satinado blanco, que recubriréis inmediatamente con otra igual, sobre la que ejerceréis una ligera presión. Levantadla deprisa (procedimiento descubierto por Óscar Domínguez en 1936)".
Ese mismo año el artista inició el proceso de realización de otras en las que se servía de plantillas y que limitaban más la interpretación libre del espectador, a las que llamó "decalcomanías automáticas de interpretación premeditada".

En su producción tuvieron también gran importancia los objetos de funcionamiento simbólico, de los que tantos realizara Dalí, y que combinaban funcionamiento mecánico y representación de los deseos eróticos reprimidos.
A mediados de los 40, tras su ruptura con el grupo de Bretón, le unió una gran amistad con Picasso, quien le influyó notablemente tanto en la temática como en el aspecto formal de sus cuadros. Ilustrador de numerosas publicaciones de la época, publicó, en 1947, su libro de versos Les deux qui se croisent (Los dos que se miran).
Convertido en el paradigma de la bohemia artística parisina, llevó una vida llena de excesos que le condujo irremediablemente al suicidio la nochevieja de 1957.

29 de noviembre de 2001

DESENTERRANDO EL PASADO
Ya hemos hablado anteriormente de las trabajos de excavación, que con motivo de la futura construcción de un parking, se están lllevando a cabo en la Plaza del Castillo de Pamplona (gracias a la webcam del enlace se pueden observar dichos trabajos). Esta misma semana han aparecido más de cien cadáveres humanos de época medieval, son esqueletos de adultos y de niños, muchos de ellos perfectamente conservados, hallados a lo largo de más de 50 tumbas fechadas entre los siglos XI al XVI.

Fueron localizados en los terrenos que entre los siglos XI y XVI estuvieron ocupados por un convento dominico, derribado después para construir el castillo de Fernando el Católico. El motivo de que los cadáveres aparezcan enterrados en un convento es la costumbre medieval de inhumar los restos en terreno sagrado, es decir, en ermitas, iglesias y demás edificios religiosos.
Según los primeros datos, los cadáveres, por su alineación en un pasillo delimitado por dos muros, podrían haber sido enterrados en un atrio abierto hacia un patio interior del convento.

"Hay tumbas perfectamente conservadas, con sus losas intactas, pero otras están rotas o alteradas, bien por haber sido destruidas al demoler el convento, bien porque fueron reutilizadas para introducir nuevos cadáveres. De hecho, se ven tumbas que están asentados sobre la losa de otra inferior", señalaron los arqueólogos.
Entre los cadáveres desenterrados destaca la presencia de varios restos de niños: "Hay bastantes, ya que la mortandad infantil en la época era bastante elevada. También destaca el número de mujeres para tratarse de la necrópolis de un convento. Al estar asentado cerca de una población, parece ser que la gente era enterrada aquí".
Los cadáveres aparecen desprovistos de objetos decorativos: "Se trata de un convento, y los monjes eran de vida austera, y prácticamente todas las tumbas comparten esa austeridad. Aunque si que ha aparecido alguna moneda e incluso conchas de peregrinos. Pamplona era paso del Camino de Santiago, y en aquellos años mucha gente moría en el recorrido".

Entre las decenas de cadáveres desenterrados llama la atención uno que conserva toda la osamenta, y cuya pierna aparece torcida para permitir la presencia de una piedra perfectamente redonda: "La piedra es un bolaño que se utilizaba para ser lanzado por una catapulta. No sabemos si la piedra ya estaba cuando lo enterraron, o si la colocaron a propósito a la hora de enterrar al cadáver. Quizás esté en relación con una dedicación militar del difunto".

28 de noviembre de 2001

DIQUE DE GAMAZO
El Dique de Gamazo, situado en la zona de San Martín de Bajamar, en Santander, ha sido declarado Bien de Interés Cultural, con categoría de monumento.
El dique se encuentra en el puerto santanderino, en un terreno ganado al mar entre la península de San Martín, las Peñas de Dos Hermanas y la actual bocana de la Dársena de Moldeno, adosado a la parrilla del varadero.
Su construcción, entre 1884 y 1908, constituyó un reto para la ingeniería de la época por los múltiples problemas técnicos que se tuvieron que afrontar: filtraciones de agua del mar, de corrientes subterráneas y de vertidos residuales urbanos, con las consiguientes grietas y derrumbamientos, que provocaron la bancarrota del empresario adjudicatario, Lorenzo Ballesteros. Por ello, los trabajos se interrumpieron en 1892 y se reanudaron, con una nueva subvención del Ministerio, en 1902.

La puesta en funcionamiento del dique reactivó la economía en el puerto de Santander, llegándose a construir una media de diez o doce barcos al año hasta su declive en los años setenta y su posterior cierre a finales de los años ochenta.

27 de noviembre de 2001

MONET, INFLUENCIANDO
Las obras de Monet se vieron eclipsadas en los inicios del siglo XX por la labor de Cézanne, Dégas, Van Gogh o Gauguin de quienes los jóvenes más vanguardistas se consideraban herederos; no era uno de los nombres que aclamaba el mundo del arte. Y así continuó hasta la década de los cincuenta, en el que el grupo estadounidense por excelencia redescubrió las propuestas del último Monet.
Rothko, Motherwell, De Kooning y el resto de expresionistas abstractos se vieron influidos por lo que se ha llamado la “capilla Sixtina del siglo XX”: las ninfeas de la Orangerie.

En 1927 se instaló permanentemente en esta galería parisina, el último trabajo del artista, elaborado durante 12 años, y que hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial y el nacimiento de la Escuela de Nueva York, permaneció olvidado, al igual que los grandes apuntes guardados en Giverny.
Veintidós lienzos horizontales y de gran tamaño en el que se captaba la luz, el agua, sus reflejos, la atmósfera del jardín japonés de esta propiedad al norte de París. Un lugar realizado a medida por Monet y en el que capturó casi de una forma obsesiva su naturaleza más amada.
Los colores de estos paneles, su innovadora perspectiva y la fuerza de las pinceladas, los convierten en la base para el desarrollo de la pintura expresionista primero y la abstracción lírica después.

La trayectoria de Monet en el siglo XX ha tomado una nueva relevancia, poniéndose a la altura de un Cézanne, y siendo apreciado indiscutiblemente tanto por los más clásicos como por los más vanguardistas.
El Hypo-Kunsthalle de Munich reúne en estos momentos gran parte de estas obras que han marcado la influencia de Monet; destacan "Le bassin aux nymphéas" de la Fondation Beyeler, confrontándolas con 50 trabajos de los maestros del último siglo: Pollock, Rothko, Joan Mitchell, Barnett Newman, Clyfford Still, Beauford Delaney, Hans Hoffmann, Andre Masson, Joseph Marioni, Kenneth Noland, Gerhard Richter, Jerry Zeniuk y el proyecto creado expresamente para la ocasión por Byron Kim, entre otros.

23 de noviembre de 2001

CULTURA TIPOGRÁFICA EN LA ERA DIGITAL
Un proyecto excelente que viene a reivindicar el indispensable papel de la cultura tipográfica; el objetivo principal de tipógrafos.com es participar en el desarrollo de una nueva cultura digital.
Esta iniciativa quiere establecer plataformas teóricas y de investigación ante las nuevas tecnologías que van a cambiar el soporte impreso.

Tiene casi todo lo que se puede pedir: una tipoteca en donde se analizan algunos tipos (Univers, Ibarra, Garamond) y sus creadores, una biblioteca que contiene reseñas muy completas de los libros "imprescindibles", información sobre exposiciones, un aula sobre tipografía, muy recomendable (no perderse las Tipofichas de Miguel Ochando) y una sección sobre tipógrafos y diseñadores en la que se analizan y muestran sus trabajos (recomendables las entrevistas a Vasava y Typerware).

21 de noviembre de 2001

SECUNDARIO
Dentro del movimiento renacentista italiano Macrino de Alba fue uno de esos pintores secundarios cuya obra a menudo ha pasado desapercibida; ahora en su tierra natal se muestra su obra en una extensa exposición.

Pinturicchio, uno de los maestros renacentistas, fue el punto de referencia en el que se apoyó Macrino de Alba para desarrollar su obra. Su taller en Roma fue donde adquirió, en un breve estancia hacia 1492, algunos rasgos estilísticos que delatan sus orígenes y dan sentido a un universo expresivo al que luego supo superponer una personal estética.

La vida de Macrino de Alba es un misterio, tanto su nombre, que algunos expertos identifican con el de Gian Giacomo de Alladio; se cree que abandonó Roma en 1493 camino de su Piamonte natal.
Es entonces cuando forma parte del séquito del obispo de Alba, Andrea Novelli, y de Benvenuto Biandarte di San Giorgio, enviados a Roma por Bonifacio IV Paleologo, para homenajear al nuevo papa Alejandro VI.

A medio camino entre los siglos XV y XVI, Macrino de Alba dejó su impronta en tierras piamontesas con una serie de pinturas, casi siempre sobre soporte de tabla, en las que los temas religiosos conviven pacíficamente con los argumentos de inspiración laica.
Entre estos últimos destaca el retrato de Anna de Alencon, un busto en el que se produce un sorprendente momento de cercanía al Leonardo de la célebre Gioconda.
Y entre los temas religiosos se encuentran Vírgenes procedentes de Turín y Fráncfort, la Madonna amantando al Niño de Milán o un peculiar Portal de Belén con San Juan Bautista y San Jerónimo.

Para completar el recorrido se exhiben también una selección de obras que ilustran el contexto pictórico del marquesado de Casale entre los dos siglos en los que vivió el pintor.

20 de noviembre de 2001

BANALIDADES EXTRAORDINARIAS
La retrospectiva de William Eggleston en la Fundación Cartier de París muestra el inicio de las fotos en color como medio expresivo.

Eggleston, que desde 1960 recoge la influencia del blanco y negro de Walker Evans y Henri Cartier-Bresson, es una de las figuras que llevó a cabo la liberalización de las reglas periodísticas y estrictas de esta técnica.
Con su obra se ganó la subjetividad del punto de vista del fotógrafo. Los paisajes del campo norteamericano y el medio campesino en un primer momento, y escenas de todo el mundo a lo largo de su carrera, son captados con una belleza lírica sólo posible por la elección y tratamiento del propio artífice.

Las instantáneas que reflejaban el mundo rural del norte de Mississippi, escenas cotidianas transmitidas a todo color, fueron una gran novedad en la escena artística de años 70; era una de las primeras veces que las imágenes captadas por una cámara y tratadas con una gama de tonos extremos y contrastados se presentaban como obra artística en un museo, y no como noticia o testimonio documental. Su presencia convulsionó el mundo del arte, que veía en la coloración y en la banalidad de los temas una manifestación vulgar, pero que sin embargo abrió el camino a la fotografía contemporánea.

La Fundación Cartier reúne alrededor de 150 piezas, desde sus primeros trabajos hasta una serie realizada ex profeso para esta muestra, con El Cairo como protagonista.

La explicación de la subjetividad de las instantáneas de Eggleston radica en su composición y tratamiento posterior. A pesar de la aparente ingenuidad del encuadre, que recuerda en principio a una fotografía de un álbum familiar o de una excursión al campo, la perspectiva está completamente estudiada, colocando el objetivo como un ente que sobrevuela la escena, posición que el propio artista compara con “la del vuelo rápido de un insecto”. Punto de vista que después se ve resaltado con la acentuación de las gamas cromáticas. Colores saturados y opuestos entre ellos que remarcan las líneas de fuga y crean un mundo aparente normal a primera vista, pero metafórico gracias a las técnicas artísticas.

19 de noviembre de 2001

TORSO DE ORO
Hace algo más de dos meses comenzaron las excavaciones arqueológicas en el Palacio de Mayoralgo (Cáceres), fue entonces cuando los obreros que trabajan en la rehabilitación del edificio como nueva sede de Caja Extremadura se toparon al cavar en el patio para instalar una grúa con unos restos romanos, una construcción de tipo hidráulico que podría ser un canal o una fuente.

A partir de ahí se siguió excavando, y ahora ha aparecido un torso romano de bronce recubierto con oro, junto a una pared de tipo monumental, a unos tres metros de profundidad. También se han sacado a la luz varios muros romanos y una construcción que probablemente sea una terma.

El torso es un hallazgo único en la Península Ibérica, pues hasta la fecha tan sólo se habían encontrado algunos similares en Italia y el norte de África; data del siglo I después de Cristo y representa a una divinidad o a un emperador, estaba ubicado en un lugar público e insertado en una edificación, y está roto intencionadamente.

15 de noviembre de 2001

TIERRA DE NADIE
La exposición del momento en Londres es “Mark Wallinger. No man´s land” en la Whitechapel Art Gallery.
Mark Wallinger es uno de los nombres que están más de actualidad en el panorama británico; desde principios de los años noventa ha estado nominado para varios premios a nivel nacional y en 1999 ocupa, siendo el primer artista en hacerlo, el basamento vacio de Trafalgar Square, y también ha sido el protagonista del pabellón del Reino Unido en la última Bienal de Venecia.
Un currículum fulgurante que esconde tras sus provocativas propuestas una reflexión de la evolución de la cultura occidental.

En “Tierra de nadie” se reúnen varias de sus últimas instalaciones: una incursión en la mitología y el cristianismo, el espacio y el tiempo, que muestran un hombre que transita entre el cielo y el infierno convertidos en escenarios de la vida real. Un aeropuerto, una estación de metro y una silla eléctrica se presentan como metáforas de los anhelos espirituales de nuestra sociedad.

Las salas se transforman en extraños e inquietantes mundos en los que la apariencia y la ambigüedad trastocan los iconos de la cultura inglesa, su tema primordial durante estos últimos 15 años (Ascot y las carreras de caballos, las obras de Wilde, la imagen de Cristo, etc.).
Nada de lo que se ve, es realmente lo que parece, en un constante juego de relecturas y cuestionamiento de la percepción.
En sus propias palabras: “Gran parte de mis trabajos recientes tratan de la añoranza espiritual opuesta a la vida diaria”.

Con fuentes bíblicas, mitológicas y literarias, acompañadas de composiciones musicales clásicas, sus videos, esculturas y fotografías, innovan dentro del campo de las instalaciones, trasladando al espectador desde la oscuridad a la luz o hasta si mismo, como muestran las tres piezas claves de la muestra: Prometheus (1999) en la que uno es tanto verdugo como víctima de una ejecución; Threshold to the Kingdom (2000) vídeo a cámara lenta en el que los pasajeros de un avión traspasan, como almas que entran en el cielo, las puertas de llegadas internacionales del London City Airport y Time and relative distance in space (2001), donde la cabina telefónica que permitía al protagonista de la serie televisiva “Dr. Who” viajar a diferentes planetas y tiempos, se convierte en una caja reflectante en la que no se puede entrar, y que únicamente muestra el reflejo de la persona que se acerca, o lo que es lo mismo, ningún camino a otro lugar.

Prometheus
GUERÍN
Que el Premio Nacional de Cine otorgado a José Luis Guerín es algo más que justo lo sabemos todos los que hemos visto alguna de sus películas. Ayer, el mismo, decia que lo importante de las películas es que establezcan un pacto con el espectador; y eso es precisamente lo que denotan sus trabajos, un algo más que te llevas una vez que sales del cine.
No se trata sólo de lo que sus películas tienen de experimentación, que también, pero hay algo más, eso que hace que los críticos califiquen de poemas visuales sus trabajos.

A falta de ver su última película "En construcción" (espero ansiosamente su estreno en el Espacio Guerín del Festival de Cine de Gijón) mi favorita es "Innisfree" un documental sobre la estancia de John Ford en ese pueblo irlandés mientras rodaba "El hombre tranquilo".

14 de noviembre de 2001

CELEBRACIONES
En Google celebran hoy el nacimiento de Claude Monet. Es "curioso" que con la búsqueda monet's+birthday los enlaces se refieran casi unanimemente a tarjetas de felicitación de cumpleaños e incluso hay referencias a un libro de recetas de cocina y a diseño de jardines a lo Monet.

Para celebrar con honores el cumpleaños de Monet se puede conocer más a fondo su biografía, los jardines de Giverny donde pintó algunas de sus mejores obras, conocer sus técnicas y el apenas conocido Museo Marmottan.

13 de noviembre de 2001

UN PASEO HASTA BILBAO
Hay muchas razones que me llevan a dar un paseo hasta Bilbao; una de ellas puede ser la monográfica de Frank Gehry en el Guggenheim y otra la nueva etapa del Museo de Bellas Artes (reconociendo este último como mi favorito, aunque sin desmerecer al guggie eh?).

Se ha acometido recientemente la rehabilitación de los dos edificios que componen el museo -el edificio antiguo, de 1945, y el moderno, de 1972-, la ampliación de la superficie expositiva y de la superficie dedicada a servicios al visitante, la construcción de nuevos accesos, de un nuevo auditorio, así como un plan de accesibilidad para las personas discapacitadas.

De entre la variada oferta del museo destacaria “Mujeres impresionistas. La otra mirada” donde se reúnen obras de cuatro pintoras -Mary Cassatt (1845-1926), Marie Bracquemond (1841-1916), Berthe Morisot (1841-1895) y Eva Gonzàles (1849-1893)-, quienes durante la segunda mitad del siglo XIX participaron activamente en las exposiciones del grupo impresionista.
A partir de la obra de Cassatt “Mujer sentada con un niño en sus brazos”, perteneciente a la colección del Museo de Bellas Artes de Bilbao, el recorrido organiza temáticamente 70 trabajos que permiten valorar la contribución de estas cuatro pintoras al proceso de innovación técnica y estilística emprendido por el impresionismo.

12 de noviembre de 2001

MÁS LUZ
Chema Alvargonzález presenta en Berlín su última obra, un original conjunto compuesto de palabras rojas y luces azules, con el que queda iluminada una de las fachadas de la emblemática Embajada Suiza.
El artista explicó que Mehr Licht (Más luz) es el nombre de esta obra que adorna la delegación suiza.

”Más luz” fueron las últimas palabras de Goethe antes de morir; frase que está inscrita en grandes letras rojas sobre la fachada, de forma que, de día resalta el mensaje verbal y por la noche, el luminoso.
Las luces azules, que cambian de intensidad según el punto desde donde se contemplen gracias a un sistema de lentes, decoran una fachada con ventanas ciegas de un ala truncada de la Embajada Suiza.
Este edificio fue el único que quedó en pie en la explanada de delante del Reichstag tras los bombardeos de la II Guerra Mundial. El Gobierno suizo mantuvo el edificio durante la época de la división de Berlín, y tras la unificación reinstaló allí su embajada.

8 de noviembre de 2001

AGATHA CHRISTIE
Con el título “Agatha Christie and Archaeology: Mystery in Mesopotamia” el Museo Británico propone una fascinante mirada sobre una de las escritoras más famosas del siglo XX, que fue también arqueóloga aficionada.

Ideada por Charlotte Trümpler, comisaria de arqueología clásica en el RuhrlandMuseum de Essen, la muestra nos explica el interés de esta singular mujer por la arqueología, los yacimientos en los que trabajó, y la repercusión que tuvo esa experiencia en su trabajo literario y en su vida, ya que fue en el yacimiento de Ur dónde conoció al joven arqueólogo Max Mallowan, quien se convertiría en su marido.

De sus vivencias en el mundo de las antiguas civilizaciones surgieron, además de una serie de fotografías originales y filmaciones caseras, varias de sus más famosas novelas y un libro de memorias.

Junto a estos objetos, la muestra incluye planos arqueológicos, cerámicas y piezas de marfil restauradas por la escritora, un vagón original del mítico Orient Express o una de las armas empleadas en “Asesinato en Mesopotamia”. La exposición se acompaña de un catálogo profusamente ilustrado, conferencias y un programa de las películas que se han realizado sobre sus novelas.

7 de noviembre de 2001

MOSAICOS
Un mosaico del siglo IV descubierto accidentalmente por trabajadores de la construcción en el suroeste de Inglaterra ha resultado ser uno de los principales hallazgos romanos de época reciente.
Fue hallado por los obreros que construían la entrada de un edificio de oficinas cerca de Ilminster en el condado suroccidental de Somerset.
El mosaico de 1.640 años de antigüedad y de diez metros de largo por 2 de ancho, es el décimo en tamaño descubierto en Gran Bretaña. Se cree que el mosaico formaba parte del piso de una habitación o de un patio interior de una mansión erigida durante la época de la dominación romana en las islas británicas.
Representa la imagen de un delfín y carece de los ornamentos geométricos de otros hallados en el Suroeste de Inglaterra.
Los arqueólogos proyectan enterrar de nuevo el mosaico para conservarlo durante el invierno, y comenzarán a trabajar de nuevo en él durante la primavera.

6 de noviembre de 2001

GOMBRICH, IN MEMORIAM
Gombrich ha sido uno de los más reconocidos historiadores de arte de nuestro tiempo; sus obras,a las que recurrirán frecuentemente las próximas generaciones, son un gran ejemplo de una vida dedicada al estudio y a la investigación de los caminos del arte.

Obituarios de Gombrich en El Pais, The Times, The Guardian; y más en The Gombrich Archive.

5 de noviembre de 2001

RETRATOS
El Museo Thyssen-Bornemisza presenta hoy en Madrid una nueva exposición de la serie “Contextos de la Colección Permanente”, que en esta ocasión gira en torno a la obra del artista austriaco Oskar Kokoschka (1886-1980); en concreto, un conjunto de retratos psicológicos que realizó entre 1909 y 1914, cuando trabajaba en Viena, Suiza y Berlín bajo la protección del arquitecto Adolf Loos.

La muestra reúne un total de 11 cuadros que representan un conjunto muy significativo del particular estilo que Kokoschka desarrolla ya en su etapa de juventud y, sobre todo, de su novedosa concepción del retrato y de la maestría que alcanzó en la plasmación de la figura humana.
En este grupo de retratos se ponen de manifiesto las principales características de su arte: su gran expresividad, el uso de una paleta de colores muy restringida, así como su inconfundible trazo violento.
El artista centró la atención en la captación de los sentimientos del modelo en detrimento del parecido físico, una de las más importantes aportaciones de Kokoschka al retrato moderno.
Con una pincelada fluida y alargada, el pintor insiste particularmente en las manos y en el rostro, donde vuelca toda su expresividad. El aire introspectivo de los personajes y la ausencia de elementos que definan su status social o su ocupación son, por otra parte, un fiel reflejo de lo que el artista pretendía.

El núcleo de la exposición lo constituye el “Triple retrato de los hermanos Schmidt”, lienzo que fue recortado en tres partes en los años 50. Una de ellas -Hugo Schmidt- se da por desaparecida; la parte central -el “Retrato de Max Schmidt”- se conserva en la colección permanente del museo Thyssen; y la tercera -“Carl Leo Schmidt”- pertenece a la colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Los hermanos Schmidt, Hugo, Leo y Max, eran propietarios de una floreciente empresa de muebles y decoración de interiores establecida en Viena y Budapest, y mantenían también una estrecha relación profesional y de amistad con Adolf Loos; seguramente a través de él encargaron este triple retrato a su protegido Oskar Kokoschka.

Junto a los dos únicos fragmentos que se conservan, el itinerario de la muestra permitirá también ver, entre otros, los retratos de su mentor, Adolf Loos, y de su compañera, Bessie Bruce; del matrimonio Victorie y Joseph de Montesquiou Fezensac; del aristócrata italiano Conte Verona; o el retrato de quien fuera compañera del artista, Lotte Franzos.