11 de diciembre de 2001

SUIZA MEDIEVAL
Siguiendo con el intento de conocer algo más de la cultura medieval europea nos encontramos con dos pintores suizos semidesconocidos que vivieron en la tardía Edad Media, Urs Graf y Hans Fries.

Se exponen en el Kunstmuseum de Basilea muchos de los dibujos de Urs Graf, artista nacido hacia 1485, al que por su mala vida se considera el Caravaggio suizo.
Cuando no estaba en la cárcel purgando algún delito violento o alguna acción inmoral, Graf se encontraba en el campo de batalla peleando contra otros ejércitos.
Algunos de sus dibujos más conocidos muestran a prostitutas cojas, a golfos que se pavonean...un mundo lleno de pobres y desgraciados. Pero está también el Graf de los motivos religiosos, que recuerda en cierto modo a un Hans Baldung-Grien o a un Grünewald, mucho más pintores que Graf, que era sobre todo un enorme dibujante. El primer aguafuerte que se conoce, datado en 1513, fue de este artista suizo, quien lo imprimió con planchas de hierro. En la Fundación Lazaro Galdiano, en Madrid, encontramos uno de sus libros ilustrados, la Pasion, de 1506.

Su compatriota Hans Fries, de Friburgo, se cree que vio la luz entre 1460 y 1465. Hijo de un panadero, Fries se convirtió en pintor oficial de su ciudad natal, aunque también trabajó en las ciudades vecinas de Basilea y Berna.
La combinación en sus composiciones extremadamente ricas y complejas de un colorido vivo y precioso, que evoca el esmalte con una gran fuerza expresiva en la representación de los rostros, de líneas dinámicas y detalles hiperrealistas inspiró a los representantes del expresionismo y del nuevo realismo en el siglo XX.
Rostros patibularios, mártires en medio de las llamas, verdugos a punto de segar alguna cabeza, por un lado, y delicados rostros femeninos en sus representaciones de la Virgen manifiestan la maestria de este artista.

Una historia de trasfondo religioso relaciona a ambos artistas: en 1507 en un convento de dominicanos de Berna, una Virgen llora sangre. Poco convencida del supuesto milagro, la Iglesia llama a un pintor como experto: se trata de Hans Fries, que afirma que se trata de una superchería.
Los dominicanos culpables acabarán en la hoguera y lo ocurrido será recogido en un libro ilustrado con grabados de Urs Graf.

O.T. Recomendar para momentos "kit-kat" los puzzles del Museo de Arte de Basilea.