13 de diciembre de 2001

ONE-SHOT-PAINTINGS
Philip Guston (Montreal, 1913-Woodstock, 1980) entró en contacto con la vanguardia americana cuando fue expulsado del Otis Art Institute junto a Jackson Pollock, con quien visitó a José Clemente Orozco en Los Ángeles para verle finalizar su fresco Prometeo.
Los dos jóvenes quedaron impactados y en 1934 Guston viajó a México y consigió que otro gran muralista, David Alfaro Siqueiros, le recomendara para pintar junto a Reuben Kadish un mural para el Palacio de Maximiliano en Morelia.

Durante los años 30, 40 y 50 Guston trabaja en Nueva York, ciudad que se convierte en la nueva capital mundial del arte y ve florecer el expresionismo abstracto al que se vincula, aunque sin perder la influencia del muralismo mexicano ni su admiración por el quattrocento.
A finales de los 60 su obra vuelve a la figuración y en 1970 expone sus nuevos trabajos en la Marlborough Gallery, provocando una fuerte reacción entre críticos y artistas, en un tiempo en el que el enfrentamiento entre abstracción y figuración había tomado una serie de connotaciones sociales, culturales y políticas, según las cuales la figuración aparecía como superada y retrógrada.
Guston muestra entonces su entusiasmo por los cómics y afirma que la pintura es "impura", en contra de la pintura radical y otras posiciones puristas de la abstracción.

A esta última etapa de la obra de Guston, que coincide con su retiro en Woodstock, pertenecen las pinturas que podemos ver en la exposición del IVAM, son obras realizadas de un solo golpe, "de un solo aliento" y sin imprimación. One-Shot-Paintings (Pinturas de un solo aliento) es un término utilizado por Guston para denominar algunos cuadros realizados en un golpe de inspiración, rápidamente y sin retoques. Una serie de imágenes insólitas que solían venirle a la mente justo al despertar, por la mañana, como un sueño. Guston corría entonces al estudio para plasmar la imagen en el lienzo antes de que ésta se desvaneciera.