27 de noviembre de 2001

MONET, INFLUENCIANDO
Las obras de Monet se vieron eclipsadas en los inicios del siglo XX por la labor de Cézanne, Dégas, Van Gogh o Gauguin de quienes los jóvenes más vanguardistas se consideraban herederos; no era uno de los nombres que aclamaba el mundo del arte. Y así continuó hasta la década de los cincuenta, en el que el grupo estadounidense por excelencia redescubrió las propuestas del último Monet.
Rothko, Motherwell, De Kooning y el resto de expresionistas abstractos se vieron influidos por lo que se ha llamado la “capilla Sixtina del siglo XX”: las ninfeas de la Orangerie.

En 1927 se instaló permanentemente en esta galería parisina, el último trabajo del artista, elaborado durante 12 años, y que hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial y el nacimiento de la Escuela de Nueva York, permaneció olvidado, al igual que los grandes apuntes guardados en Giverny.
Veintidós lienzos horizontales y de gran tamaño en el que se captaba la luz, el agua, sus reflejos, la atmósfera del jardín japonés de esta propiedad al norte de París. Un lugar realizado a medida por Monet y en el que capturó casi de una forma obsesiva su naturaleza más amada.
Los colores de estos paneles, su innovadora perspectiva y la fuerza de las pinceladas, los convierten en la base para el desarrollo de la pintura expresionista primero y la abstracción lírica después.

La trayectoria de Monet en el siglo XX ha tomado una nueva relevancia, poniéndose a la altura de un Cézanne, y siendo apreciado indiscutiblemente tanto por los más clásicos como por los más vanguardistas.
El Hypo-Kunsthalle de Munich reúne en estos momentos gran parte de estas obras que han marcado la influencia de Monet; destacan "Le bassin aux nymphéas" de la Fondation Beyeler, confrontándolas con 50 trabajos de los maestros del último siglo: Pollock, Rothko, Joan Mitchell, Barnett Newman, Clyfford Still, Beauford Delaney, Hans Hoffmann, Andre Masson, Joseph Marioni, Kenneth Noland, Gerhard Richter, Jerry Zeniuk y el proyecto creado expresamente para la ocasión por Byron Kim, entre otros.