20 de noviembre de 2001

BANALIDADES EXTRAORDINARIAS
La retrospectiva de William Eggleston en la Fundación Cartier de París muestra el inicio de las fotos en color como medio expresivo.

Eggleston, que desde 1960 recoge la influencia del blanco y negro de Walker Evans y Henri Cartier-Bresson, es una de las figuras que llevó a cabo la liberalización de las reglas periodísticas y estrictas de esta técnica.
Con su obra se ganó la subjetividad del punto de vista del fotógrafo. Los paisajes del campo norteamericano y el medio campesino en un primer momento, y escenas de todo el mundo a lo largo de su carrera, son captados con una belleza lírica sólo posible por la elección y tratamiento del propio artífice.

Las instantáneas que reflejaban el mundo rural del norte de Mississippi, escenas cotidianas transmitidas a todo color, fueron una gran novedad en la escena artística de años 70; era una de las primeras veces que las imágenes captadas por una cámara y tratadas con una gama de tonos extremos y contrastados se presentaban como obra artística en un museo, y no como noticia o testimonio documental. Su presencia convulsionó el mundo del arte, que veía en la coloración y en la banalidad de los temas una manifestación vulgar, pero que sin embargo abrió el camino a la fotografía contemporánea.

La Fundación Cartier reúne alrededor de 150 piezas, desde sus primeros trabajos hasta una serie realizada ex profeso para esta muestra, con El Cairo como protagonista.

La explicación de la subjetividad de las instantáneas de Eggleston radica en su composición y tratamiento posterior. A pesar de la aparente ingenuidad del encuadre, que recuerda en principio a una fotografía de un álbum familiar o de una excursión al campo, la perspectiva está completamente estudiada, colocando el objetivo como un ente que sobrevuela la escena, posición que el propio artista compara con “la del vuelo rápido de un insecto”. Punto de vista que después se ve resaltado con la acentuación de las gamas cromáticas. Colores saturados y opuestos entre ellos que remarcan las líneas de fuga y crean un mundo aparente normal a primera vista, pero metafórico gracias a las técnicas artísticas.