13 de junio de 2001

HERACLION, BAJO EL MAR
Uno de los últimos y más importantes descubrimientos arqueológicos del mundo está solamente al alcance de los buceadores.
Cada vez es más evidente que la ciudad sumergida durante siglos es Heraclión, ciudad faraónica localizada cerca de Alejandría, hundida tras un gran seísmo. Una estela de granito negro rescatada de las profundidades, de alrededor de dos metros de altura y casi idéntica a la estela de Naukratis, del siglo IV antes de Cristo, con la inscripción "Heracleion-Thonis" permite según declaró el director del equipo arqueológico Frank Goddio:"identificar sin ninguna duda la ciudad de Heraclión".
El equipo descubrió también tres estatuas de granito rosa, una de Hapi, dios de las crecidas del egipcio río Nilo, otra de una diosa y la última de un faraón. Las tres fueron encontradas cerca de un santuario de granito rosa con inscripciones de la época ptolomeica erigido en honor del dios Amon.

El equipo de Goddio descubrió el año pasado en una misión arqueológica, a tan sólo seis metros de profundidad, los tesoros de esa ciudad sumergida. El ministro de Cultura Egipcio, Faruk Hosni, se comprometió públicamente a poner en marcha el Museo de Arqueología Submarina de Alejandría, rescatando el proyecto así del olvido.
El proyecto de la ciudad de Heraclión dispone ya de más de 2.500 piezas catalogadas, y tal vez sea uno de los tesoros que admirar cuando el prometido museo abra sus puertas al mar.

Esfinge