4 de mayo de 2001

SICILIA
Con la exposición Un despertar sin imagen José Mª Sicilia ha vuelto al escenario galerístico de Barcelona tras seis años de ausencia. Presenta esta vez obra sobre papel y obra de gran formato realizada con ceras; ambas series se caracterizan por la implicación del tiempo en el proceso creativo.

El nombre de todas las obras es Sin título, una indefinición que en este caso parece totalmente pertinente porque la sugerencia de la exposición es el paso lento del tiempo creando distintas atmósferas.
Las obras realizadas con ceras han requerido la mínima intervención del artista, pero la máxima del tiempo. Algunas han necesitado hasta ocho meses de reposo horizontal antes que la amalgama de color, trementina y ceras se compactara. Estas obras son grandes formatos casi monocromos con pequeños toques de color y rugosidades fruto de la propia naturaleza de las ceras empleadas.
Y la obra sobre papel que Sicilia presenta en la exposición ha sido realizada colocando flores recogidas o compradas en París y prensándolas entre dos papeles; siguiendo un proceso de cuatro años de observación y comparación de flores de distinta especie o de la misma, pero recogidas en diferentes territorios.

A modo de diario, el artista incorpora en el catálogo de la exposición unos textos escritos por él que definen poéticamente sus objetivos artísticos y todos los factores externos que alimentan su trabajo.
Todas estas reflexiones forman otra de las partes del proceso artístico de Sicilia, que constata que el acto creativo es una manera de dar forma plástica a las sensaciones que percibe. "Procuro estar atento a lo que sucede a mi alrededor. Espero que la vida entre en el cuadro". De esta manera, su obra se presenta como una prolongación de su experiencia vital. "En el diálogo con la obra espero encontrarme a mí mismo, pero también a los que me han acompañado".